Los inicios de Siia se sitúan en 2013, cuando empezó a tomar forma una idea que con el tiempo se convertiría en algo más que una marca: una auténtica filosofía creativa. No obstante, fue en 2022 cuando el proyecto dio su paso decisivo, afianzándose dentro de la joyería contemporánea y convirtiendo aquella primera chispa de inspiración en una propuesta consolidada, con identidad y voz propias.


¿Cómo nace Siia y en qué momento decides que la joyería iba a ser tu forma de expresión?


Siia nace después de la pandemia, en un momento de profunda reflexión personal. Sentí la necesidad de transformar emociones, recuerdos y momentos vitales en algo tangible, en arte. La joyería apareció como el lenguaje perfecto para hacerlo: un objeto íntimo que puede acompañar a una persona y guardar una historia.

En ese instante comprendí que la joyería no era solo un oficio, sino mi forma de expresión.


¿Cómo fue para ti abrirte camino en el sector de la joyería de autor en España?


Abrirse camino en el mundo de la joyería de autor no es fácil. Es un sector exigente donde la constancia y la autenticidad son esenciales. Para mí ha sido un proceso de aprendizaje continuo, de persistencia y de creer profundamente en lo que hago.


Cuando realmente te apasiona tu trabajo, encuentras la fuerza para seguir adelante, incluso cuando el camino es difícil.


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¿Cómo definirías el universo creativo de Siia?


El universo creativo de Siia se sitúa entre la naturaleza, la emoción y la memoria. Mis piezas nacen de la observación de las formas orgánicas, de los paisajes, de la arquitectura y de las experiencias que marcan nuestra vida.

Podría definirse como una joyería con identidad propia y profundamente emocional, donde cada pieza tiene un significado y una historia que contar.


¿Qué papel juegan la emoción y la narrativa en el diseño de tus piezas?


La emoción es el punto de partida de todo. Cada joya nace de una historia o de un sentimiento que quiero transformar en materia.

No concibo la joyería como un simple objeto decorativo; para mí es un pequeño relato que la persona lleva consigo. Cuando alguien se pone una pieza de Siia, esa joya habla de su identidad, de su fuerza o de su momento vital, incluso sin palabras.


¿De dónde nacen las ideas para tus colecciones y cómo es el proceso hasta la pieza final?


Mis ideas nacen principalmente de la naturaleza, de la memoria, de la arquitectura y de lo emocional. Muchas veces el primer boceto es la propia naturaleza: una flor, una textura o una forma orgánica.

A partir de ahí comienza un proceso muy personal. Paso del boceto al banco de trabajo en mi propio taller, donde realizo cada pieza artesanalmente. Todo el proceso es mío: desde la idea inicial hasta la joya final que termina siendo llevada por una persona.



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La colección Mârâcine es una de las más especiales de la marca. ¿Qué historia hay detrás de ella?


La colección Mârâcine habla de mi propio viaje profesional en el mundo del arte. Es una historia de transformación y resiliencia inspirada en el cardo, una flor silvestre que florece incluso en los entornos más duros.


Cada pieza simboliza la capacidad de crecer a pesar de las dificultades.

Realizada artesanalmente en plata de ley 925, la colección integra piedras como ópalo, amatista y citrino, que funcionan como metáfora de iniciación, florecimiento y empoderamiento. Es una celebración de la capacidad de cada persona de encontrar su propia luz.


¿Qué la hace diferente dentro del universo de Siia?


Lo que la hace especial es su dimensión simbólica. En Siia no busco crear solo joyas bonitas, sino pequeños amuletos contemporáneos.

Mi intención es transformar ideas y emociones en piezas que conecten con quien las lleva. La joya deja de ser un simple adorno y se convierte en una extensión de la identidad de la persona.


¿Hay alguna colección en la que estés trabajando ahora mismo y que puedas adelantarnos en exclusiva?


Actualmente estoy trabajando en un proyecto muy especial con diamantes de laboratorio, en colaboración con OctaJewels, quienes producen estas piedras.

A partir de esa colaboración he desarrollado una nueva pieza inspirada en la espuma del mar, transformando ese instante efímero de la naturaleza en una joya escultórica. Es una colección que explora la relación entre naturaleza, tecnología y sostenibilidad.